viernes, 12 de junio de 2009

El sentido Cero (parte 1)

La percepción subjetiva del entorno nos brinda los perfiles de la realidad que necesitamos para nuestra vida cotidiana, ya que el hombre a forjado un mundo que funciona de acuerdo a esta. Sin embargo para forma de ver el exterior puede ser considerado como un mundo diferente, o mejor dicho, como una interpretación de este.
El cerebro humano toma de nuestros sentidos información para ser procesada de manera inmediata de manera que se puedan tomar desiciones de acuerdo a la situación, la cual lastimosamente es mal entendida ya sea por su complejidad externa o por la cantidad de procesos que estén actuando en nuestra mente en aquel equivoco instante de tiempo que difícilmente podemos percatarnos una ves a ocurrido. Poco a poco mientras avanza la vida nos damos cuenta que no estamos ya prestando atención a cuando nos sucede el error y lo asumimos como nuestra realidad dando como resultado juicios, uniformidad de la percepción, reducción de la capacidad de aprendizaje, monotonía, y finalmente estrés. En este punto se ha recorrido un largo camino que nos aleja de la verdadera ‘visión’ natural del entorno, la ‘visión’ verdadera que tiene toda existencia, descrita mejor como la existencia en si, por ser esta el todo de lo que la materia hace parte. Esta ‘visión’ de mis reflexiones la he nombrado el “sentido cero” ya que no podría enumerarse como el resto de los sentidos que actúan sobre el mundo como lo conocemos, sino mas bien este entraría en acción en lo eterno, en la esencia de la materia, en la base de la conciencia, física o no, es lo que da la capacidad a las cosas para definirse y asociarse dentro del gran mundo donde se dio su existencia como resultado de la generación obedecida por una conciencia mayor que mantiene el orden, tal y como nuestro cuerpo controla sus propias células en un equilibrio de caos minimal y orden absoluto.
Quisiera creer que, aunque sea, este sentido es lo que nos queda al morir, permanecera con nosotros y moriremos como complejos autómatas sin hardware para procesar por nosotros mismos (nuestro cerebro), seremos acaso entonces un proceso residente en la RAM del todo? Saldremos del disco físico al morir, para luego sufrir una inminente ejecución en el gran procesador de la gran conciencia? o en otras palabras, seguiremos siendo solo una partícula de polvo en el viento después de la muerte?.

Continuara....

2 comentarios:

  1. Papa yo que te conozco te te estas pegando un viaje muy largo (jeje)

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  2. No hay de calidad en estas tierras :P,
    comenta algo bueno loco!

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